18-01-2012 | Notas de Opinion

RECORRIDA POR LOS RECUERDOS FAMILIARES DE DON ARTURO ILLIA

Por Alicia Mastandrea, vicepresidente 1º del Comité Nacional

Lombardía: Pasamos por Como a buscar a Raúl Illia, hijo de Aristóbulo, luego viajar por uno de los lugares más bellos del planeta., bordeando el “laco di COMO”, hasta llegar a la fracción de San Pietro - comuna de Samolaco -en la provincia de SONDRIO.

Pueblito pequeño de casi 3000 habitantes. Allí los brazos abiertos, la sonrisa amplia de un familia cálida, numerosa, que sabe de su tío el Presidente, que conoce la historia, pero que fundamentalmente demuestra una alegría que contagia y que surge de ver a los otros Illia, esos que vienen de América, de Pergamino, que son los nietos de Don Martín y de Emma Francesconi, su mujer.

Allí estaban, reconociéndose, mirándose, saboreando el reencuentro, dichosos y orgullosos de ese vínculo que, a pesar de los años, les recuerda a Martino, quien un día partió para “lamerica”, ese primo del que tiempo después supieron que tenía una chacra, que hacía ladrillos, que plantaba papas y batatas y que crió a 13 hijos, y que uno de ellos fue Presidente de la Nación.

Después de los abrazos, de mirarnos un poco en silencio y un poco comunicándonos en un italiano básico, surge la invitación de recorrer la casa. Por supuesto la pregunta tan esperada surgió rápidamente ¿Dónde nació Don Martín?. Salimos al balcón. Los Alpes majestuosos nos apabullan, de pronto apareció la casa de piedra, ésa donde nació Martín Illia, desde donde un día partió en 1866 rumbo a Tandil, provincia de Buenos Aires para luego a establecerse definitivamente en Pergamino. Allí es donde nace Don Arturo. La recorrimos, caminamos sobre las mismas piedras que caminaron los ancestros Illia, Sentimos un nudo en la garganta imaginándonos su partida en un carro hasta Génova.

Después quisimos ir a caminar para conocer el pueblo. Para los que nacimos en la Pampa Húmeda nos resulta difícil recorrer un lugar de montaña, con calles muy empinadas, de piedra, pero que no impiden sentir la emoción lógica de escuchar como recuerdan a Don Arturo en Samolaco; fuimos a visitar la iglesia San Pietro, vimos el nombre Illia entre los caídos en la primera guerra.

Llegamos a la Escuela del Paese, Scuola Media D. Umberto Illia, que lleva el nombre de Arturo Illia, por sugerencia de la Asociación Lombarda de Mar del Plata. Un patio enorme, con un muro donde está dibujada la cara de Arturo, barcos a vela, casas de piedra y donde además hay un texto escrito por Don Ricardo, su hermano, una narración en la que nos transmite los valores de la familia de Martin Illia.

De allí partimos hacia el cementerio. Las tías y los primos, mostrándonos la parentela que ya no está. Pero siempre con una sonrisa, como diciendo, cuanto nos alegra que vengan a visitarnos. Esa hospitalidad de Samólaco es la misma que mostraba la familia de Arturo para aquellos que recorrían la casa en Pergamino, esa casa donde nació Arturo. Aquellos que visitaron la quinta en Pergamino saben de lo que hablo.

Y así, conociendo las raíces, se entienden esas cualidades que hicieron de Don Arturo una persona especial. Esas emociones a flor de piel que se traducían en su rostro al sentarse a la mesa rodeado de sus hermanos y hermanas; ese respeto por las opiniones de toda la familia, esa capacidad de escuchar. Aún de algún sobrino que no era radical; esa vocación democrática que se traslucía en los pequeños gestos. Eso nos lleva a recordar dos hecho de sus últimos años y pintan su compromiso con la democracia y con la vida.

COMPROMISO CON LA DEMOCRACIA UN AÑO ANTES DE MORIR

En 1981 visita Chascomús, Cientos de manos se estiraban en la larga caravana que acompañó su paso hacia el Comité. Un acto callejero (no era el primero en esa ciudad) valiente, en época de dictadura, desafiando a los miedos que todos teníamos y que nos obligaba a militar ocultos. Pero en Chascomús, la semilla del radicalismo era fuerte y estaba germinando el nacimiento de la gesta de 1983. Algarabía en un Comité que resultó chico ante tanta gente.

Las veces que le ofrecían custodia para su seguridad personal respondía: … ”No, gracias, mi mejor custodia es mi conciencia”.

COMPROMISO CON LA VIDA

Recordar, con mucho dolor, sus angustias en los meses antes de morir pensando en esos jóvenes que habían dejado su vida en el conflicto de Malvinas.

Recordar esas charlas cargadas de angustia pensando que otro hubiera sido el final de no haber existido el golpe de 1966 que hubiera permitido seguir con las negociaciones que habían iniciado con Zabala Ortiz.

Don Ricardo, su hermano, nos cuenta: …”el ministro de Relaciones Exteriores Dr. Zabala Ortiz, el 27 de septiembre de 1965, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, reitera que el dominio británico sobre las islas es ilegítimo, pues se funda en el despojo y que estas nunca fueron parte del Reino Unido” y agrega “de lo actuado se desprende que durante el período constitucional del Dr. Arturo Illia, que logra la Resolución 2065 del año 1965 de Naciones Unidas, podemos asegurar que todo ello afectó seriamente la política exterior con Gran Bretaña”.

Jamás el Reino Unido había sufrido en Naciones Unidas una derrota diplomática tan contundente.

Esto dio lugar a que el orgulloso país recapacitara y comprendiera que el mundo no compartía su pertinacia, obstinación en no tratar, en casos como Malvinas, la negociación directa.

Todo lo que se venía concertando se esfumó con el golpe del 28 de junio de 1966.

Luego la guerra y la frustración de un país que manda a la muerte a tantos jóvenes.

Ese fue el último gran dolor de Don Arturo.

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