Mujeres Radicales

El decálogo de Florentina Gómez Miranda

El decálogo de Florentina Gómez Miranda
En el día en que cumpliría 101 años, Alicia Mastandrea, Vicepresidente del Comité Nacional, recuerda la enorme contribución de Florentina Gómez Miranda.

La historia de la lucha por los derechos de la mujer es antiquísima. Fueron cambiando los modos y el mensaje, pero sin duda en la Argentina, desde la querida Eufrasia Cabral, militante activa en la trágica jornada de 1890, hasta Florentina Gómez Miranda, el radicalismo puede escribir páginas enteras reivindicando mujeres a lo largo y a la ancho del país.

Hoy, 14 de febrero, día del amor, es el cumpleaños de Florentina, artífice de tantos logros a favor de los derechos de la mujer. Con su voz nos alentó, nos dio confianza, nos marcó un camino, visibilizó una posibilidad clara de participación de la mujer, acompañada tantas veces por las otras grandes Margarita Malharro de Torres y María Teresa Morini.

A Florentina no le temblaba la voz, ni para ensalzarnos ni para marcar nuestros errores, tanto de las mujeres como de los hombres del Partido. Y tenía razón; cuántas veces recordamos sus palabras acertadas, justas, oportunas, dichas sin miedo, ante cualquiera, sin soberbia, sin falsa humildad, con fuerza.

Ella nos dejó un legado: El decálogo de la mujer política. Lo mejor es recordarla, en cada Comité de nuestro país, con sus palabras:

“Las mujeres que aspiran a ocupar cargos con poder de decisión deberán entre otras, cumplir las siguientes exigencias:

1. Tener vocación de servicio. 

2. Ser inflexibles en los principios y dúctiles en los procedimientos.

3. Recordar que el ciudadano, al decir de Burdeau, no es el ciudadano de la Revolución Francesa, sino el “HOMBRE SITUADO”, un ser cargado de pasiones, necesidades, amor, resentimientos y demás situaciones que condicionan su conducta dentro de la sociedad.

4. Dar al partido en el que se milita, generosamente, tiempo trabajo, ideas, energías, renunciando si fuera necesario, a distracciones, comodidades, seguridad y bienestar.

5. Reemplazar el lenguaje florido y ampuloso, que encanta al oído, por la exposición clara, seria, simple y accesible a la mayoría del medio social.

6. Estar permanentemente informada y actualizada de los problemas del país, preferentemente los la que atañen al sector “MUJER”.

7. Recordar que el pueblo, al que tanto se invoca, no necesita halagos, sino verdades, porque el halago debilita y la verdad tonifica.

8. No olvidar que es fácil enunciar objetivos, lo difícil es determinar los medios o manera de alcanzarlos, no basta con “QUERER” lo importante es “COMO LO LOGRAMOS”.

9. Hacer de la fraternidad femenina, no una postura elegante, sino una real conducta humana.

10. Comprender que la “MUJER” que actúa en política, se coloca en una vidriera expuesta a todos los embates y no hay que ceder ante ellos.

La lucha de Florentina no fue en vano, tenemos en cada rincón de nuestra geografía mujeres anónimas que dan su vida por el radicalismo, porque entienden que dar la vida por el radicalismo, por sus hijos, por sus nietos, por sus amigos y amigas.

La UCR en su Provincia